PITAGORAS DE SAMOS Y SUS REDONDITOS DE SUMOTA, PALACIOS, ALFREDO, LUMEN, La realidad resultaba muy simple para los pensadores presocráticos; era fundamentalmente agua, aire, fuego o tierra. Algo palpable con nuestras manos acostumbradas a la sensualidad de los elementos. Porque las manos fueron el principio metafísico de todo conocimiento, hasta que se demostró que solamente acariciaban las periferias del Ser. Apariencias. Circunstancias, diría Ortega. Parménides, Platón y Aristóteles se encargarían luego de profundizar esos contornos. Pitágoras fue todavía más imaginativo. , libro, libreria, comprar, en venta, venta, online, envio, envios, domicilio, precio, precios, disponibilidad, stock, resumen, critica, criticas, PITAGORAS DE SAMOS Y SUS REDONDITOS DE SUMOTA, libros de PALACIOS, ALFREDO, obras de PALACIOS, ALFREDO, editorial LUMEN, editores
La realidad resultaba muy simple para los pensadores presocráticos; era fundamentalmente agua, aire, fuego o tierra. Algo palpable con nuestras manos acostumbradas a la sensualidad de los elementos. Porque las manos fueron el principio metafísico de todo conocimiento, hasta que se demostró que solamente acariciaban las periferias del Ser. Apariencias. Circunstancias, diría Ortega. Parménides, Platón y Aristóteles se encargarían luego de profundizar esos contornos. Pitágoras fue todavía más imaginativo.