72 ANGELES DEL AÑO, LOS, ZAMORA, RUBEN, , Los 72 Ángeles del Año, los emisarios de luz de la divinidad encargados de protegernos desde nuestro nacimiento hasta nuestra partida, fueron colocados en una posición determinada en el cinturón del cosmos que nos rodea.
Cada uno de estos 72 Ángeles tiene la obligación de cuidar a todos y cada uno de los seres humanos que hayan nacido bajo su área de luz (5 grados del arco del Zodíaco para nosotros). Una misión que realizan con mucho amor, mucha disciplina y mucha voluntad para tan gran rebaño como somos.
Conozcamos, pues, a esos 72 Ángeles que tienen la nada fácil tarea de tratar con nosotros, con personas que quizá ni siquiera creen en ellos, pero que esperan todos los bienes que les pueda dar la vida, la divinidad o lo que sea. Sepamos, no obstante, que los Ángeles carecen de nuestras mezquindades y son todo luz y entrega, porque sólo así la tarea de velar por nosotros no será tan ardua., libro, libreria, comprar, en venta, venta, online, envio, envios, domicilio, precio, precios, disponibilidad, stock, resumen, critica, criticas, 72 ANGELES DEL AÑO, LOS, libros de ZAMORA, RUBEN, obras de ZAMORA, RUBEN, editorial , editores
Los 72 Ángeles del Año, los emisarios de luz de la divinidad encargados de protegernos desde nuestro nacimiento hasta nuestra partida, fueron colocados en una posición determinada en el cinturón del cosmos que nos rodea.
Cada uno de estos 72 Ángeles tiene la obligación de cuidar a todos y cada uno de los seres humanos que hayan nacido bajo su área de luz (5 grados del arco del Zodíaco para nosotros). Una misión que realizan con mucho amor, mucha disciplina y mucha voluntad para tan gran rebaño como somos.
Conozcamos, pues, a esos 72 Ángeles que tienen la nada fácil tarea de tratar con nosotros, con personas que quizá ni siquiera creen en ellos, pero que esperan todos los bienes que les pueda dar la vida, la divinidad o lo que sea. Sepamos, no obstante, que los Ángeles carecen de nuestras mezquindades y son todo luz y entrega, porque sólo así la tarea de velar por nosotros no será tan ardua.