FICCIONES DEL INTERLUDIO, PESSOA, FERNANDO, Emece, Ficciones del interludio es una antología poética personal, preparada por el propio Fernando Pessoa para su publicación tal como se presenta hoy aquí. Reúne lo que él concibió como lo mejor de los tres heterónimos (Álvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro) y del propio Pessoa. Algunos de estos poemas permanecieron inéditos hasta ahora en castellano. Con la rigurosa y cuidada traducción de Santiago Kovadloff, traductor también del Libro del desasosiego y profundo conocedor de la obra pessoana, ofrecemos, en edición bilingüe, la mejor selección de la poesía del más importante escritor portugués del siglo xx. El enorme trabajo de sentir es en Pessoa el material más importante de esos versos que se escurren y dejan al lector en constante estado de expectación. Algo se parte en mí. Lo rojo anocheció. Sentí demasiado como para seguir sintiendo. Mi alma está agotada, no queda en mí más que un eco. , libro, libreria, comprar, en venta, venta, online, envio, envios, domicilio, precio, precios, disponibilidad, stock, resumen, critica, criticas, FICCIONES DEL INTERLUDIO, libros de PESSOA, FERNANDO, obras de PESSOA, FERNANDO, editorial Emece, editores
Ficciones del interludio es una antología poética personal, preparada por el propio Fernando Pessoa para su publicación tal como se presenta hoy aquí. Reúne lo que él concibió como lo mejor de los tres heterónimos (Álvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro) y del propio Pessoa. Algunos de estos poemas permanecieron inéditos hasta ahora en castellano. Con la rigurosa y cuidada traducción de Santiago Kovadloff, traductor también del Libro del desasosiego y profundo conocedor de la obra pessoana, ofrecemos, en edición bilingüe, la mejor selección de la poesía del más importante escritor portugués del siglo xx. El enorme trabajo de sentir es en Pessoa el material más importante de esos versos que se escurren y dejan al lector en constante estado de expectación. Algo se parte en mí. Lo rojo anocheció. Sentí demasiado como para seguir sintiendo. Mi alma está agotada, no queda en mí más que un eco.